Recomendaciones y Pruebas Previas para todos los Aditivos con el Hormigón.

Ya que el tipo y cantidad de cemento, las modificaciones de la gradación del agregado o la proporción

de la mezcla pueden influir sobre la eficiencia del aditivo, resulta conveniente realizar pruebas previas para todos los aditivos con el hormigón que se va a usar en la obra. Como muchos aditivos influyen sobre más de una propiedad del hormigón, a veces de manera adversa, deben realizarse pruebas del aditivo respecto a más de una de las propiedades del hormigón. Como por ejemplo:

1.  Revenimiento. Método para la prueba de revenimiento del hormigón de cemento Pórtland; NB589; ASTM C143.

2.  Expansión. Método o prueba para determinar la eficacia de los aditivos minerales para evitar la expansión excesiva del hormigón debida a la reacción álcali-agregado, ASTM C441.

3.  Contenido de aire. Método de prueba para el contenido de aire del hormigón recién mezclado por el método de la presión; ASTM C231.

4.  Tiempo de fraguado. Método de prueba para el tiempo de fraguado de mezclas de hormigón por resistencia a la penetración; NB 1003-2; ASTM C403.

5.  Resistencia a la compresión. Resistencia a la compresión de cilindros moldeados de hormigón; NB639; ASTM C39.

6.  Resistencia a la flexión. Resistencia a la flexión del hormigón; NB640; ASTM C78.

7.  Resistencia a  la  congelación y  el  deshielo.  Sería  aplicable  cualquiera de  los  dos  métodos siguientes de prueba: ASTM C290-61T o C291-61T.

8.  Cambio de volumen. Método de prueba para el cambio de volumen del mortero y hormigón de cemento; ASTM C157.

Nota.- Probar el hormigón que contiene aditivos sólo respecto a la resistencia a la compresión puede conducir a la selección de un aditivo indeseable para la finalidad que se pretende. Como ejemplo, un hormigón con alta resistencia a la compresión y mala durabilidad para la congelación y el deshielo sería indeseable para la construcción de carreteras. Un hormigón con alta resistencia a la compresión y elevada contracción por secado sería indeseable para usarse en la mayor parte de las estructuras. La  evaluación  se  debe  hacer  sobre  el  efecto  total  del  aditivo  sobre  todas  las  características necesarias para el hormigón, en relación con su uso final.


A continuación se dan algunos consejos sobre el uso de aditivos:

  • En los hormigones armados o pretensados se tendrá cuidado al utilizarse como aditivos el cloruro de calcio y en general productos en cuya composición intervengan cloruros, sulfuros, sulfitos u otros componentes químicos ya que pueden ocasionar o favorecer la corrosión de las armaduras. Con respecto a los cloruros se cumplirá los límites establecidos por las normas (tabla 4.4).
  • Como norma general, es aconsejable utilizar solamente aquellos aditivos cuyas características (y especialmente  su  comportamiento  al   emplearlos  en  las  proporciones  previstas)  vengan garantizadas por el fabricante. No obstante, debe tenerse en cuenta que el comportamiento de los aditivos varía con las condiciones particulares de cada obra; tipo y dosificación de cemento, naturaleza de los áridos, etc. Por ello es imprescindible la realización de ensayos previos en todos y  cada uno de los casos. Se deberá obtener toda la información precisa en relación con las características de los aditivos y su influencia sobre el hormigón y su armadura.
  • Se deberá conocer la dosificación recomendada; los efectos perjudiciales de una dosificación demasiado baja o demasiado elevada; la presencia eventual de productos perjudiciales (por ejemplo, cloruros) y, en su caso, el contenido de éstos; las condiciones en que debe efectuarse su almacenamiento, la duración máxima admisible de éste, etc., ya que la aplicación inadecuada puede provocar efectos contrarios a los requeridos. En general, los aditivos se usan en cantidades relativamente pequeñas. Por lo tanto, en la mayor parte de los casos, es importante que se use un equipo dosificador adecuadamente exacto.
  • Los aditivos deberán transportarse y almacenarse de forma que su calidad no resulte afectada por influencias físicas o químicas, para esto las condiciones de almacenamiento y utilización deben aparecer claramente especificadas en   los correspondientes envases, o en los documentos de suministro, o en ambos.
  • Si se va a utilizar dos o más aditivos  simultáneamente (ej. un aditivo reductor de la cantidad de agua y uno inclusor de aire), en un mismo hormigón, y existen dudas sobre su compatibilidad, es recomendable revisar los componentes, consultar a los fabricantes o con los distribuidores.                                                            
En ninguna condición, debe permitirse que dos aditivos de tipos diferentes se mezclen entre si, antes de su adición a la mezcladora.


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